El proceso de Urbara · Proyectos parciales
El proyecto de actividad: cuando tu edificio será algo más que una vivienda
Proyectos parciales · fase 13 de 18 · por Marc Cabarga, arquitecto en Tenerife
Qué es y para qué sirve
Una vivienda no necesita proyecto de actividad. Pero si tu edificio incluirá un uso más allá de vivir en él —un local, una oficina, una consulta, un negocio abierto al público—, ese uso necesita su propia tramitación ante el ayuntamiento y, con frecuencia, un proyecto de actividad que lo describa y justifique.
Es un proyecto parcial: solo existe si existe la actividad. Detectarlo a tiempo evita el clásico problema de tener el edificio terminado y la actividad sin poder abrir.
Cómo lo hacemos
Te preguntamos por los usos previstos, ahora y a futuro. Si hay actividad, comprobamos qué tramitación pide tu ayuntamiento para ese uso concreto.
Si hace falta proyecto, lo encargamos a un técnico especialista en actividades, lo coordinamos con el proyecto del edificio y lo incorporamos al expediente para que ambos trámites avancen a la vez.
Los pasos, uno a uno
Comprobamos si habrá actividad
Revisamos los usos previstos del edificio. Solo si hay un uso más allá de vivienda entra en juego este proyecto.
Te toca a ti: Contarnos si habrá un negocio, oficina u otro uso en el edificio.
Lo encargamos al especialista
Lo redacta un técnico especialista en proyectos de actividad, ajustado al uso concreto y a tu municipio.
Lo recibimos y lo coordinamos
Lo integramos con el proyecto del edificio para que la licencia de obra y la tramitación de la actividad no se estorben.
Qué necesitamos de ti
Contarnos si el edificio tendrá algún uso más allá de vivienda: un local, una oficina, un negocio.
¿Construyes con Urbara? Si te hemos enviado este enlace, es porque tu proyecto está en esta fase (o va a entrar en ella). En tu expediente verás siempre el punto exacto y lo que viene después.